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La imagen del niño de cuarto grado Por Florencia Toscani

Ago 7, 2013   //   by Clara de Asis   //   Artículos  //  No Comments

Entre los nueve y los diez años el niño se separa del mundo circundante con el que hasta entonces convivía en forma completamente natural y espontánea: Se robustece su conciencia del yo, su vida anímica se vuelve más interiorizada y autónoma. Es como si el niño quisiera conocer el mundo desde una nueva mirada, quiere venerar conscientemente lo que antes amaba de modo instintivo e infantil, pero también quiere tener la sensación de que es justificada su veneración: He aquí la fuente de su aparente obstinación, de su mirada crítica, de su rebeldía. Esta edad requiere mucha paciencia, sabiduría y tacto por parte de los educadores. Para evitar decepciones en el niño ante este nuevo mundo, hemos de mostrarle lo maravilloso de lo cotidiano, hemos de acercarlo a experiencia de la vida real. De este modo su crítica y obstinación, podrán transformarse en alegría, en deseos de conquistar el conocimiento desde su yo, no ya solamente por imitación y amor al maestro. Ahora el niño quiere saber, quiere conocer al hombre y al mundo que lo rodea con sus propios ojos.
La planificación pensada para el cuarto grado intenta, pues, tener en cuenta ese color particular del niño en esta etapa de la vida. Si, como educadores, permitimos que el deseo de saber y de conocer propios de la edad, se mantenga vivo, se fortalezca, habremos cumplido con la misión más profunda de la educación. Este deseo de saber, de conocer que vive en el alma del niño de diez años, será la base del conocimiento en los años venideros, de la elaboración de juicios propios y de búsqueda de la verdad en la juventud y la adultez. Esto es, en breves y sencillas palabras, educar para la libertad.

El relato : Mitología nórdica

Las narraciones de la mitología nórdica presentan una imagen de la creación y desarrollo del hombre y su relación con el mundo espiritual. Muestran la lucha del hombre contra las fuerzas adversas, el ocaso de la antigua concepción del mundo y el nacimiento del yo. Muestran la pérdida de la visión clarividente de la etapa evolutiva anterior y la consiguiente catástrofe, a partir de la cual surge una nueva esperanza y una nueva vida en la cual el hombre ha de acceder a las verdades espirituales desde su propio yo y no desde lo dado naturalmente a través de la clarividencia. Esta es una vivencia comparable a la que transita el niño que ahora ha de conocer el mundo y conquistarlo desde su individualidad, desde su yo.

Clara Garcia Conde

Clara Garcia Conde

Los personajes de estas narraciones veían la vida como un desafío. Estaban colmados de un sentido de aventura y de valor para enfrentar y vencer las vicisitudes a través de la fuerza de su propio yo en desarrollo. Tales cuadros imaginativos actúan de espejo para el niño, reflejan las vivencias de su propia alma, le permiten identificarse con aquel pueblo fuerte y valeroso.

Bibliografía:
“Etapas Evolutivas del Niño”. Lievegoed, Bernard.
“Almas nacionales” Steiner, Rudolf.
“Mitos y Sagas” Steiner, Rudolf.
“La mitología nórdica y sus significado”.
Wilkinson, Roy.

La peña como manifestación social

Ago 1, 2013   //   by Clara de Asis   //   Artículos  //  Comentarios desactivados en La peña como manifestación social

Por Elena Herbón Wedeltoft

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En una escuela, cada acto es pedagógico. Este encuentro, la forma en que muchos nos vemos en la cotidianeidad, trayendo o retirando a los niños cada día, parece ser algo habitual, rutinario: pequeñas reuniones o grandes reuniones hacen que podamos ejercer este acto pedagógico todos. Cada gesto, cada palabra, cada música o canto, cada bocado que compartamos forma hilos invisibles luminosos, alegres en el entramado de nuestras vidas unidas por los niños. A mí me asombra pensar en los millones y millones de años que tiene la tierra en su evolución, en los inconmensurables puntos del planeta, en la cantidad de circunstancias de las vidas propias que hubieran podido estar en cualquier lugar, en cualquier tiempo, y se encuentran en este Clara de Asís, se conocen y se reconocen como partícipes de la idea de la educación waldorf. Es realmente maravilloso mirarnos a los ojos y preguntarnos ¿Por qué estamos aquí? ¿Qué queremos desarrollar? Y ver destellar en esos ojos la chispa del espíritu que cada uno lleva para iluminar su camino y el de los demás. Por eso es que cada encuentro es pedagógico, casi demasiado importante para comprenderlo en toda su magnitud.

 

La cuestión Social

La Peña es una oportunidad para vernos, para hacernos conscientes de la interacción social. No una superficial, sino para plantearnos como seres humanos cómo hacer viva esta vida social, cómo conformar un organismo vivo y sano.

Si reflexionamos nos damos cuenta de que no tenemos aún en el proceso evolutivo humano la capacidad de percibir y vivir lo social. Siendo honestos, miramos dentro nuestro y siempre encontramos el pícaro egoísmo que se infiltra en nuestro contacto mutuo. “La propia quintita”, como dice el hablar popular.

Pero hasta que el interior no crezca hacia el altruismo, la solidaridad y la fraternidad, tenemos que encontrar las pautas, las estructuras que nos contengan. ¡Hagámoslo!

 

Pluralidad Padres-Maestros

Sabemos que Rudolf Steiner se ocupó mucho de la cuestión social. Por eso es una gran suerte que padres y maestros puedan asistir al Seminario dictado en la escuela, porque eso hace que hablemos el mismo idioma, tengamos las mismas metas y, con mayor o menos éxito, vayamos desarrollando, dando vida a una visión del trabajo del uno con el otro, del uno para el otro, que sintamos como progreso y como forma de vivir la sociedad que deseamos para los niños y jóvenes que han puesto sus vidas en nuestras manos.

 

La acción social

Recibimos del mundo, llamémosle superior, la materia para convertir en actos, en resultados, lo que del yo fluye a la cabeza, al sentimiento, y sale por las manos con resultados visibles.

Padres y maestros podemos pensar juntos, planear acciones para mejorar el organismo escuela. Juntos podemos sentir, sopesar lo que es mejor, más conveniente para esta esfera cultural.

Y juntos podemos poner manos a la obra transformando la materia en ambientes u objetos que rodearán y acompañarán a los niños. A los de hoy y a los que continuarán el camino; y esto dando y recibiendo en todos los planos de acción.

 

Ver lo invisible

Y en este desarrollo de lo social en comunidad, los ojos del alma podrán ver la cúpula luminosa del tejido que, como compañeros de tiempo y lugar, “milagrosa y casualmente” hemos tejido juntos para el abrigo y la protección de la tarea educativa, que, vivida así, es abarcativa a niños, jóvenes, adultos, con los Maestros y Padres como conscientes de lo que estamos haciendo.

Los cumpleaños

Nov 12, 2012   //   by Clara de Asis   //   Artículos  //  No Comments

Por Elena Wedeltoft

Con emoción, alegría y preciosas imágenes de aquel día, los padres recordamos el momento en que el esperado ser dejó de ser un imaginario y pasó a ser un pequeñito de carne y huesitos, cálido, tierno, acariciable. Con el asombro que ninguna ecografía podría darnos, sentimos el ser, el individuo en germen que acababa de encarnar poniéndose a nuestro cargo por unos cuantos años.

El pequeño crece, y es una alegría revivida cada año en que recordamos el día de su llegada. Los primeros tres años, poca conciencia tendrá el Yo de este niño de su día especial, y en esos primeros años, la fiesta ha de tener el sosiego, el amor de los papás, abuelos, tíos y algún primito o hijos de amigos de los papás. Una torta con una vela, una canción y un cuentito corto contado con amor, será suficiente.

Más tarde, a partir de los cuatro años, las cosas se irán modificando: sería bueno considerar que los invitados, por lo general, no deben sobrepasar la cantidad de años que el niño cumpla. Es importante festejarlo el preciso día del nacimiento, no trasladar el festejo a otro día por motivos de organización.

Antes de cada cumpleaños hay una semana vivida con expectación y excitación por el niño. Es importante ir contándole su “biografía” cada día, realzando lo de “el día en que llegaste a la tierra, a nosotros…”

En esa semana se pueden ir preparando los “regalitos” para quienes van a venir. Lanas, cáscaras, semillas, pequeños tejidos, pompones, etc. Siempre pensando en quien será el destinatario, y hacerlos con los niños hablando de él o la amiga o pariente que lo recibirá.

Se pueden ir haciendo panes, masitas, luego jugos o alguna bebida fresca para los sedientos. Es importante que el del cumpleaños participe en los preparativos.

Pensar en la fiestita como en una respiración. Habrá momentos de mucho alboroto, que los mayores podrán equilibrar casi sin intervenir, poniendo a disposición disfraces, muñecas, telas, troncos, maderas, sogas y todo elemento para que puedan inventar juegos. La imaginación de los niños es extraordinaria si se ponen elementos a disposición. Evitar los gritos, la música estruendosa y, cuando haya que intervenir por un descontrol, hacerlo con voz calma, grave y, con tranquilidad, distraerlos hacia alguna otra actividad

Siempre habrá que preparar el sosiego de un cuento, para el cual podrán los papás pedir el asesoramiento de la maestra o maestro para que el tema sea adecuado a la edad del cumpleañero.

Si nos animamos, la magia de un teatro de títeres o marionetas, según la edad, sería maravilloso, un estupendo regalo de amor para el niño que aquel día especial, comenzó a vivir en la familia.

La figura de los adultos es de gran significado para el grupo de niños y hay que tener en cuenta que al adulto se orientan, así que los papás o los abuelos u otros deben estar atentos y, tal vez, realizar alguna tarea en la que los niños puedan “prenderse”: coser unas telitas, dibujar, construir con madera o papel autitos, botes, casitas. Ellos imitarán y tendrán el punto de partida para pasar un rato alegre, divertido y… educativo.

¿Por qué no?

Trabajos anuales o el desafío de culminar la escolaridad Waldorf

Nov 12, 2012   //   by Clara de Asis   //   Artículos  //  No Comments

Por Doris Unger, Lidia Vilchez,
Tamara Henke, Oscar Velázquez (Grupo Coordinador)

No hemos de preguntarnos qué necesita saber y  conocer el hombre para mantener el orden social establecido, sino qué potencia hay en el hombre y qué puede desarrollarse en él.  Así será posible aportar al orden social nuevas fuerzas procedentes de las jóvenes generaciones.


Rudolf Steiner

 

Cuando luego de 12 años de escolaridad, los jóvenes presentan sus investigaciones de todo un año, la comunidad entera puede apreciar a individualidades que con seguridad exponen sus experiencias, lecturas y sobre todo sus reflexiones personales acerca del tema que eligieron un año antes.

En 11mo. año, alrededor de agosto – septiembre, comienza un largo proceso, que culminará al año siguiente para la misma fecha. Se comienza reflexionando acerca de las preguntas que cada uno tiene en la vida. Este es un momento muy especial, el tema elegido le tiene que brindar al joven una vivencia que le abra la posibilidad de plasmarlo en la vida concreta, ya que la búsqueda y profundización no sólo será abordada de una forma intelectual, sino que se realizarán experiencias que lo conectarán con la realidad del mundo de una manera propia, mediante una relación activa, encendida de voluntad. Y es a partir de la motivación interior y del interés desde donde se desarrollarán esas posibilidades y capacidades en cada uno.

De manera que el trabajo debe tener dos cualidades esenciales: tiene que contribuir al desarrollo individual y ser necesario en el mundo.  En toda ocasión se le aconseja al joven proponerse una tarea, una misión, que tiene demanda en el mundo.

Es a partir de las preguntas que tiene el joven que lo moverán a investigar la respuesta.  La decisión del tema es una verdadera lucha y el alumno es acompañado por el tutor guía desde el primer momento.

El tutor es un entendido en el tema y es elegido por el joven. Luego le es asignado a cada joven un coordinador que es el referente escolar y lo acompaña durante todo el proceso. Se firma un compromiso en el que el joven, junto a su tutor como responsable, se compromete a realizar las actividades y lecturas pertinentes del tema elegido.

El joven se reunirá semanalmente con su tutor y en la escuela con su coordinador. Ambos velarán  por que el trabajo se desarrolle adecuadamente respetando los intereses y preguntas del estudiante. También colaborarán en animarlo a desarrollar aún más su voluntad en el trabajo.

A lo largo de este proceso, el joven se adentra en un trabajo a medida que va realizando experiencias -en las cuales vivencia por sí mismo el tema-  que, sumadas las lecturas, entrevistas, cursos y  pasantías lo llevan finalmente a encontrar sus propias conclusiones. Así, por ejemplo, luego de realizar un curso en permacultura, se aplicará esta tarea generando o manteniendo un ambiente, aplicando estos conocimientos y experimentándolos. Es decir, se trata del “hacer” y es a partir de este hacer que se comprende.

De todo este material, va surgiendo el borrador del libro, que es entregado a sus coordinadores para ser corregido y que finaliza como un libro elaborado y escrito a mano. En la fecha estipulada se entregan dos ejemplares encuadernados, quedando el original en la biblioteca de la escuela.

Una vez pasada esta etapa, los jóvenes dan una exposición interna ante los profesores y compañeros de 10mo. y 11mo. año a modo de ensayo general, de la que reciben una devolución minuciosa por parte de los coordinadores para prepararse para la exposición pública ante toda la comunidad escolar. Esta es una verdadera fiesta, en la que se hace tangible todo aquello que ese ser fue acogiendo como una semilla en el jardín de infantes, que fue creciendo y madurando a través de la primaria hasta mostrarse como flor en este día, cada cual con su forma, color y perfume. Todos los tesoros adquiridos en la escolaridad se expresan en dicha exposición permitiendo que la propia individualidad brille.

Finalmente, cada joven al culminar realiza una entrega social de su trabajo para otras personas, instituciones, escuelas. Por ejemplo este año, se unieron tres jóvenes que realizaron trabajos de arte, teatro y música, preparando un cuento de hadas y lo entregaron a la Casa Ita Wegman, un centro de día para niños, jóvenes y adultos con discapacidad. Además lo mostraron como exposición artística el día de sus presentaciones públicas.

¡Felicitamos a la quinta promoción del Clara de Asís por sus trabajos realizados y les damos la bienvenida a los jóvenes del 11mo. año que acaban de comenzar su trabajo anual!

Agradecemos a padres, tutores, asesores y a toda la escuela que de una u otra forma colabora para que estos días realmente sean una fiesta.

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