{"id":5103,"date":"2023-04-08T22:25:20","date_gmt":"2023-04-09T01:25:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/?p=5103"},"modified":"2023-04-10T09:37:22","modified_gmt":"2023-04-10T12:37:22","slug":"relato-para-la-epoca-para-ninos-mayores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2023\/04\/08\/relato-para-la-epoca-para-ninos-mayores\/","title":{"rendered":"Relato para la \u00e9poca, para ni\u00f1os mayores &#8211; En Nazaret"},"content":{"rendered":"<p>Fiesta del pan: no deja de sorprenderme nunca lo que sucede cuando damos valor a lo peque\u00f1o que suele ser lo m\u00e1s importante. La molienda, la harina propia, amasar esa harina, comer el propio pan. Lo m\u00e1s simple se vuelve una ceremonia llena de sentido.<br \/>\nEn sexto compartimos un cuento de Selma Lagerl\u00f6f sobre Jes\u00fas ni\u00f1o y Judas ni\u00f1o, modelando pajaritos de arcilla. Un cuento lleno de significado donde las luces y las sombras del alma humana se presentan con belleza y poes\u00eda. Y todos podemos reflejarnos en aquello que aspiramos a ser, el ser noble, bondadoso, sensible, lleno de luz y amor.<\/p>\n<p>Por esto es que modelamos nuestros propios pajaritos y les pusimos una \u00abgotita de sol\u00bb.<\/p>\n<p>Maestra Florencia<\/p>\n<header>\n<div class=\"text-center\">\n<h1>En Nazaret<\/h1>\n<\/div>\n<\/header>\n<p class=\"text-smaller\">Selma Lagerl\u00f6f<\/p>\n<hr \/>\n<div class=\"text-justify\">\n<p>Cuando Jes\u00fas ten\u00eda cinco a\u00f1os, hall\u00e1base una vez sentado en el umbral del taller de su padre, ocupado en hacer figurillas de barro con un trozo de blanda arcilla que le hab\u00eda regalado el cacharrero de enfrente.<\/p>\n<p align=\"justify\">Estaba Jes\u00fas m\u00e1s satisfecho que nunca, pues todos los ni\u00f1os del barrio le hab\u00edan contado que el cacharrero era un hombre brusco que no se dejaba conquistar ni con miradas suplicantes ni con melosas zalamer\u00edas, por cuyo motivo no hab\u00eda osado manifestarle un solo ruego. Pero, ved, \u00a1apenas si sab\u00eda \u00e9l mismo c\u00f3mo hab\u00eda sucedido aquello! El caso es que hall\u00e1ndose en la puerta de su casa mirando con ojos anhelantes c\u00f3mo trabajaba sus moldes, el vecino sali\u00f3 de su taller y le regal\u00f3 tanta arcilla, que bastaba para hacer con ella una gran jarra de las que se emplean para el envase del vino.<\/p>\n<p align=\"justify\">Junto a la escalera de la casa pr\u00f3xima estaba sentado Judas, un muchacho feo y pelirrojo, con la cara llena de manchas blanquecinas y los vestidos llenos de desgarrones que se hab\u00eda hecho en sus continuas peleas con los chicos de la calle. Por el momento estaba tranquilo; no importunaba a nadie ni se peleaba con ning\u00fan chico, y, como Jes\u00fas, estaba ocupado con un trozo de arcilla.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero esta arcilla no hab\u00eda podido procur\u00e1rsela \u00e9l, pues apenas si se atrev\u00eda a pasar por delante de la casa del cacharrero, quien se quejaba siempre de que Judas tiraba piedras a su quebradiza mercanc\u00eda y seguramente le habr\u00eda echado a palos; pero Jes\u00fas hab\u00eda partido con \u00e9l su provisi\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"justify\">Las figurillas que iban modelando las colocaban ambos ni\u00f1os en torno a \u00e9l. Ten\u00edan el mismo aspecto que todas las figurillas de barro de todos los tiempos. En lugar de pies ten\u00edan una gran bola de barro, y, en la espalda, unas alas apenas perceptibles y una cola insignificante.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero, de todos modos, observ\u00e1base en seguida una diferencia en el trabajo de los dos compa\u00f1eros.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los p\u00e1jaros de Judas eran tan desequilibrados que no lograban mantenerse en pie, y por m\u00e1s esfuerzos que hac\u00eda con sus menudos y duros dedos, no lograba dar a sus cuerpos una forma bella y presentable. A veces miraba a hurtadillas hacia Jes\u00fas para ver c\u00f3mo hac\u00eda sus p\u00e1jaros, tan regulares y lisos como las hojas de las encinas de los bosques del monte Tabor.<\/p>\n<p align=\"justify\">A medida que terminaba sus pajarillos, Jes\u00fas iba alegr\u00e1ndose m\u00e1s y m\u00e1s. Cada uno le parec\u00eda m\u00e1s bonito que el otro, y los contemplaba lleno de orgullo y amor. Ser\u00edan sus compa\u00f1eros de juego, sus peque\u00f1os hermanitos, y deb\u00edan dormir en su camita, hacerle compa\u00f1\u00eda, cantarle su cari\u00f1o en ausencia de su madre.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jam\u00e1s se hab\u00eda cre\u00eddo tan rico: nunca volver\u00eda a sentirse solo y abandonado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Un corpulento aguador pas\u00f3 por delante, inclinado bajo el peso de su pesada cuba, y tras \u00e9l sigui\u00f3 un vendedor de legumbres, balance\u00e1ndose sobre el lomo de su asno, entre dos grandes cestas de sauce, vac\u00edas ya. El aguador puso su mano sobre la cabeza de dorados rizos de Jes\u00fas, y le pregunt\u00f3 por sus p\u00e1jaros. Jes\u00fas le cont\u00f3 que ten\u00edan nombre y que pod\u00edan cantar. Todos sus pajarillos hab\u00edan venido volando hacia \u00e9l desde lejanos pa\u00edses y le contaban infinitas cosas de las que solo ellos y \u00e9l sab\u00edan algo. Y Jes\u00fas hablaba de tal manera que el aguador y el verdulero olvidaron su trabajo, durante un largo rato, para escucharle.<\/p>\n<p align=\"justify\">Mas cuando iban a marcharse, Jes\u00fas les se\u00f1al\u00f3 a Judas:<\/p>\n<p align=\"justify\">-\u00a1Mirad qu\u00e9 p\u00e1jaros m\u00e1s bonitos hace Judas!<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces el verdulero detuvo bondadosamente su asno, y pregunt\u00f3 a Judas si sus p\u00e1jaros ten\u00edan tambi\u00e9n nombre y pod\u00edan cantar.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero Judas, no sabiendo qu\u00e9 contestar, call\u00f3 obstinadamente y no levant\u00f3 la mirada de su trabajo, de modo que el verdulero le aplast\u00f3, disgustado, uno de los p\u00e1jaros, y sigui\u00f3 su camino.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y as\u00ed pas\u00f3 la tarde. El sol se hallaba en su ocaso y su brillo penetraba por la baja puerta de la ciudad, que se hallaba adornada con un \u00e1guila romana y que se levantaba al final de la calleja. Este resplandor que llegaba con el crep\u00fasculo era de un color rosa vivo; y como si estuviera mezclado con sangre ba\u00f1aba en su color todo lo que se pon\u00eda en su camino, al atravesar la estrecha callejuela. Lo mismo ba\u00f1aba los platos y jarros del cacharrero, que la tabla que chirriaba bajo los dientes de la sierra de Jos\u00e9 o el blanco velo que cubr\u00eda el rostro de Mar\u00eda.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero donde m\u00e1s bellamente fulguraba el sol era en los peque\u00f1os charcos que se hab\u00edan formado entre los desiguales adoquines del empedrado de la calle. Y, de repente, meti\u00f3 Jes\u00fas su manita en el charco que ten\u00eda m\u00e1s pr\u00f3ximo. Se le hab\u00eda ocurrido pintar sus pajarillos grises con el fulgurante resplandor solar que hab\u00eda revestido de tan bellos matices el agua, los muros de las casas y todo cuanto alcanzaban sus rayos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y el brillo del sol tuvo un gran placer en dejarse extraer, como pintura de un cubo, y cuando Jes\u00fas revisti\u00f3 con ella sus pajarillos de barro, quedaron estos envueltos de pies a cabeza con un brillo diamantino.<\/p>\n<p align=\"justify\">Judas, que de vez en cuando lanzaba una mirada a Jes\u00fas para ver si este hac\u00eda m\u00e1s bellos p\u00e1jaros y en mayor cantidad que \u00e9l mismo, lanz\u00f3 un grito de admiraci\u00f3n al ver que Jes\u00fas revest\u00eda sus pajarillos con el brillo solar que tomaba de los charcos de la calleja.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y tambi\u00e9n Judas sumergi\u00f3 su menuda mano en la fulgurante agua, intentando extraer igualmente el brillo del sol.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero el dorado resplandor no se dej\u00f3 coger por \u00e9l. Se le escapaba entre los dedos y por m\u00e1s que mov\u00eda sus manos para cazarle no le era posible retener ni una pizca de resplandor para sus pobres pajarillos.<\/p>\n<p align=\"justify\">-\u00a1Espera, Judas! -exclam\u00f3 Jes\u00fas-. Ahora voy a pintarte los p\u00e1jaros.<\/p>\n<p align=\"justify\">-No -dijo Judas-, no quiero que los toques, est\u00e1n bien as\u00ed.<\/p>\n<p align=\"justify\">Levantose, frunci\u00f3 las cejas y se mordi\u00f3 los labios. Entonces fue colocando su ancho pie sobre los p\u00e1jaros y los pisote\u00f3 uno tras otro, convirti\u00e9ndolos en un unforme mont\u00f3n de barro.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando hubo destruido as\u00ed todos sus p\u00e1jaros, se acerc\u00f3 a Jes\u00fas, que acariciaba a los suyos, resplandecientes como joyas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Judas los contempl\u00f3 silencioso durante un rato, despu\u00e9s alz\u00f3 un pie y aplast\u00f3 uno de ellos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando Judas retir\u00f3 el pie y vio el menudo pajarillo transformado en un bulto gris\u00e1ceo de barro, sinti\u00f3 tal alivio que empez\u00f3 a re\u00edr y levant\u00f3 el pie para aplastar otro.<\/p>\n<p align=\"justify\">-\u00a1Judas! -exclam\u00f3 Jes\u00fas-. \u00bfQu\u00e9 est\u00e1s haciendo? \u00bfNo sabes que viven y pueden cantar?<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero Judas riose y aplast\u00f3 otro pajarillo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas busc\u00f3 auxilio en torno suyo. Judas era m\u00e1s corpulento y fuerte y Jes\u00fas no ten\u00eda fuerza para retenerle. Mir\u00f3 hacia su madre, pero esta se hallaba bastante alejada y antes de que hubiera tenido tiempo de llegar, Judas habr\u00eda conseguido aplastar todos sus pajarillos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Los ojos de Jes\u00fas se llenaron de l\u00e1grimas. Ya hab\u00eda destruido Judas cuatro de sus p\u00e1jaros y no le quedaban m\u00e1s que tres.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y le apen\u00f3 ver que sus p\u00e1jaros siguieran all\u00ed tan tranquilos y se dejaran aplastar sin huir del peligro.<\/p>\n<p align=\"justify\">Jes\u00fas palmote\u00f3 con sus manitas para despertarlos y les grit\u00f3:<\/p>\n<p align=\"justify\">-\u00a1Volad, volad!<\/p>\n<p align=\"justify\">Entonces los tres pajarillos empezaron a agitar sus alitas y temerosos, volaron hacia el alero del tejado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando Judas vio que los pajarillos agitaron las alas y volaron al conjuro de Jes\u00fas, se puso a llorar amargamente.<\/p>\n<p align=\"justify\">Se mes\u00f3 los cabellos como hab\u00eda visto hacer a las personas mayores dominadas por la desesperaci\u00f3n, y se ech\u00f3 a los pies de Jes\u00fas.<\/p>\n<p align=\"justify\">Y Judas permaneci\u00f3 ante Jes\u00fas revolc\u00e1ndose en el polvo como un perro, bes\u00e1ndole los pies y conjur\u00e1ndole para que levantara el pie y le aplastara como \u00e9l hab\u00eda hecho con sus pajarillos de barro, pues Judas amaba a Jes\u00fas; le admiraba y le odiaba al mismo tiempo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Mar\u00eda, que hab\u00eda observado el juego de los ni\u00f1os, levant\u00f3 a Judas del suelo y le acarici\u00f3.<\/p>\n<p align=\"justify\">-\u00a1Pobre ni\u00f1o! -le dijo-. T\u00fa no sabes que has intentado hacer algo que no puede realizar ninguna criatura viviente. Que no se te vuelva a ocurrir hacer lo mismo si no quieres ser el m\u00e1s desgraciado de los hombres.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a1Qu\u00e9 suerte correr\u00eda aquel de entre nosotros que osara rivalizar con el que puede pintar con brillo de sol y vivificar el muerto barro con el h\u00e1lito de la vida!<\/p>\n<\/div>\n<p align=\"justify\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fiesta del pan: no deja de sorprenderme nunca lo que sucede cuando damos valor a lo peque\u00f1o que suele ser lo m\u00e1s importante. La molienda, la harina propia, amasar esa harina, comer el propio pan. Lo m\u00e1s simple se vuelve una ceremonia llena de sentido. 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