{"id":2209,"date":"2020-11-10T19:28:14","date_gmt":"2020-11-10T22:28:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/?p=2209"},"modified":"2020-11-10T19:28:14","modified_gmt":"2020-11-10T22:28:14","slug":"san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2020\/11\/10\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\/","title":{"rendered":"SAN FRANCISCO Y EL LOBO DE GUBBIO"},"content":{"rendered":"<p><b>RELATO<\/b><\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><span style=\"font-weight: 400;\">En el tiempo en que San Francisco moraba en la ciudad de Gubbio, apareci\u00f3 en la comarca un grand\u00edsimo lobo, terrible y feroz, que no s\u00f3lo devoraba los animales, sino tambi\u00e9n a los hombres; hasta el punto de que ten\u00eda aterrorizados a todos los habitantes, porque muchas veces se acercaba a la ciudad. Todos iban armados cuando sal\u00edan de la ciudad, como si fueran a la guerra; y aun as\u00ed, quien topaba con \u00e9l estando solo no pod\u00eda defenderse. Era tal el terror, que nadie se aventuraba a salir de la ciudad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">San Francisco, movido a compasi\u00f3n de la gente del pueblo, quiso salir a enfrentarse con el lobo, desatendiendo los consejos de los habitantes, que quer\u00edan a todo trance disuadirle. Y, haciendo la se\u00f1al de la cruz, sali\u00f3 fuera del pueblo con sus compa\u00f1eros, puesta en Dios toda su confianza. Como los compa\u00f1eros vacilaban en seguir adelante, San Francisco se encamin\u00f3 resueltamente hacia el lugar donde estaba el lobo. Cuando he aqu\u00ed que, a la vista de muchos de los habitantes, que hab\u00edan seguido en gran n\u00famero para ver este milagro, el lobo avanz\u00f3 al encuentro de San Francisco con la boca abierta; acerc\u00e1ndose a \u00e9l, San Francisco le hizo la se\u00f1al de la cruz, lo llam\u00f3 a s\u00ed y le dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 \u00a1Ven aqu\u00ed, hermano lobo! Yo te mando, de parte de Cristo, que no hagas da\u00f1o ni a m\u00ed ni a nadie.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a1Cosa admirable! Apenas traz\u00f3 la cruz San Francisco, el terrible lobo cerr\u00f3 la boca, dej\u00f3 de correr y, obedeciendo la orden, se acerc\u00f3 mansamente, como un cordero, y se ech\u00f3 a los pies de San Francisco. Entonces, San Francisco le habl\u00f3 en estos t\u00e9rminos:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Hermano lobo, t\u00fa est\u00e1s haciendo da\u00f1o en esta comarca, has causado grand\u00edsimos males maltratando y matando las criaturas de Dios sin su permiso; y no te has contentado con matar y devorar las bestias, sino que has tenido el atrevimiento de dar muerte y causar da\u00f1o a los hombres, hechos a imagen de Dios. Por todo ello has merecido la horca como ladr\u00f3n y homicida malvado. Toda la gente grita y murmura contra ti y toda la ciudad es enemiga tuya. Pero yo quiero, hermano lobo, hacer las paces entre ti y ellos, de manera que t\u00fa no les ofendas en adelante, y ellos te perdonen toda ofensa pasada, y dejen de perseguirte hombres y perros.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ante estas palabras, el lobo, con el movimiento del cuerpo, de la cola y de las orejas y bajando la cabeza, manifestaba aceptar y querer cumplir lo que dec\u00eda San Francisco. D\u00edjole entonces San Francisco:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Hermano lobo, puesto que est\u00e1s de acuerdo en sellar y mantener esta paz, yo te prometo hacer que la gente de la ciudad te proporcione continuamente lo que necesitas mientras vivas, de modo que no pases ya hambre; porque s\u00e9 muy bien que por hambre has hecho el mal que has hecho. Pero, una vez que yo te haya conseguido este favor, quiero, hermano lobo, que t\u00fa me prometas que no har\u00e1s da\u00f1o ya a ning\u00fan hombre del mundo y a ning\u00fan animal. \u00bfMe lo prometes?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El lobo, inclinando la cabeza, dio a entender claramente que lo promet\u00eda. San Francisco le dijo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Hermano lobo, quiero que me des fe de esta promesa, para que yo pueda fiarme de ti plenamente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tendi\u00f3le San Francisco la mano para recibir la fe, y el lobo levant\u00f3 la pata delantera y la puso mansamente sobre la mano de San Francisco, d\u00e1ndole la se\u00f1al de fe que le ped\u00eda. Luego le dijo San Francisco:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Hermano lobo, te mando, en nombre de Jesucristo, que vengas ahora conmigo sin temor alguno; vamos a concluir esta paz en el nombre de Dios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El lobo, obediente, march\u00f3 con \u00e9l como manso cordero, en medio del asombro de los habitantes. Corri\u00f3 r\u00e1pidamente la noticia por toda la ciudad; y todos, grandes y peque\u00f1os, hombres y mujeres, j\u00f3venes y viejos, fueron acudiendo a la plaza para ver el lobo con San Francisco. Cuando todo el pueblo se hubo reunido, San Francisco se levant\u00f3 y les predic\u00f3, dici\u00e9ndoles, entre otras cosas, c\u00f3mo Dios permite tales calamidades por causa de los pecados; y que es mucho m\u00e1s de temer el fuego del infierno, que ha de durar eternamente para los condenados, que no la ferocidad de un lobo, que s\u00f3lo puede matar el cuerpo; y si la boca de un peque\u00f1o animal infunde tanto miedo y terror a tanta gente, cu\u00e1nto m\u00e1s de temer no ser\u00e1 la boca del infierno.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Volveos, pues, a Dios, car\u00edsimos, y haced penitencia de vuestros pecados, y Dios os librar\u00e1 del lobo al presente y del fuego infernal en el futuro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Terminado el serm\u00f3n, dijo San Francisco:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Escuchad, hermanos m\u00edos: el hermano lobo, que est\u00e1 aqu\u00ed ante vosotros, me ha prometido y dado su fe de hacer paces con vosotros y de no da\u00f1aros en adelante en cosa alguna si vosotros os compromet\u00e9is a darle cada d\u00eda lo que necesita. Yo salgo fiador por \u00e9l de que cumplir\u00e1 fielmente por su parte el acuerdo de paz.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces, todo el pueblo, a una voz, prometi\u00f3 alimentarlo continuamente. Y San Francisco dijo al lobo delante de todos:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Y t\u00fa, hermano lobo, \u00bfme prometes cumplir para con ellos el acuerdo de paz, es decir, que no har\u00e1s da\u00f1o ni a los hombres, ni a los animales, ni a criatura alguna? El lobo se arrodill\u00f3 y baj\u00f3 la cabeza, manifestando con gestos mansos del cuerpo, de la cola y de las orejas, en la forma que pod\u00eda, su voluntad de cumplir todas las condiciones del acuerdo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A\u00f1adi\u00f3 San Francisco:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 Hermano lobo, quiero que as\u00ed como me has dado fe de esta promesa fuera de las puertas de la ciudad, vuelvas ahora a darme fe delante de todo el pueblo de que yo no quedar\u00e9 enga\u00f1ado en la palabra que he dado en nombre tuyo. Entonces, el lobo, alzando la pata derecha, la puso en la mano de San Francisco. Este acto y los otros que se han referido produjeron tanta admiraci\u00f3n y alegr\u00eda en todo el pueblo, as\u00ed por la devoci\u00f3n del Santo como por la novedad del milagro y por la paz con el lobo, que todos comenzaron a clamar al cielo, alabando y bendiciendo a Dios por haberles enviado a San Francisco, el cual, por sus m\u00e9ritos, los hab\u00eda librado de la boca de la bestia feroz.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El lobo sigui\u00f3 viviendo dos a\u00f1os en Gubbio; entraba mansamente en las casas de puerta en puerta, sin causar mal a nadie y sin recibirlo de ninguno. La gente lo alimentaba cort\u00e9smente, y, aunque iba as\u00ed por la ciudad y por las casas, nunca le ladraban los perros. Por fin, al cabo de dos a\u00f1os, el hermano lobo muri\u00f3 de viejo; los habitantes lo sintieron mucho, ya que, al verlo andar tan manso por la ciudad, les tra\u00eda a la memoria la virtud y la santidad de San Francisco.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">1. El presente relato est\u00e1 tomado del libro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Florecillas de San Francisco<\/span><\/i> <i><span style=\"font-weight: 400;\">(cap\u00edtulo XXI), <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">la c\u00e9lebre narraci\u00f3n medieval del siglo XIV y de autor an\u00f3nimo que recopila los principales hechos de la vida de San Francisco y sus compa\u00f1eros.\u00a0<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>RELATO En el tiempo en que San Francisco moraba en la ciudad de Gubbio, apareci\u00f3 en la comarca un grand\u00edsimo lobo, terrible y feroz, que no s\u00f3lo devoraba los animales, sino tambi\u00e9n a los hombres; hasta el punto de que ten\u00eda aterrorizados a todos los habitantes, porque muchas veces se acercaba a la ciudad. Todos &hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2211,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-2209","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-relatos","latest_post"],"aioseo_notices":[],"aioseo_head":"\n\t\t<!-- All in One SEO 4.9.8 - aioseo.com -->\n\t<meta name=\"description\" content=\"RELATO En el tiempo en que San Francisco moraba en la ciudad de Gubbio, apareci\u00f3 en la comarca un grand\u00edsimo lobo, terrible y feroz, que no s\u00f3lo devoraba los animales, sino tambi\u00e9n a los hombres; hasta el punto de que ten\u00eda aterrorizados a todos los habitantes, porque muchas veces se acercaba a la ciudad. Todos\" \/>\n\t<meta name=\"robots\" content=\"noindex, nofollow, max-image-preview:large\" \/>\n\t<meta name=\"author\" content=\"Espiral\"\/>\n\t<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2020\/11\/10\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\/\" \/>\n\t<meta name=\"generator\" content=\"All in One SEO (AIOSEO) 4.9.8\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:site_name\" content=\"Espiral - Escuela Waldorf Clara de As\u00eds\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:title\" content=\"SAN FRANCISCO Y EL LOBO DE GUBBIO - Espiral\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:description\" content=\"RELATO En el tiempo en que San Francisco moraba en la ciudad de Gubbio, apareci\u00f3 en la comarca un grand\u00edsimo lobo, terrible y feroz, que no s\u00f3lo devoraba los animales, sino tambi\u00e9n a los hombres; hasta el punto de que ten\u00eda aterrorizados a todos los habitantes, porque muchas veces se acercaba a la ciudad. Todos\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2020\/11\/10\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\/\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Asis.jpg\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:image:secure_url\" content=\"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Asis.jpg\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"960\" \/>\n\t\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1280\" \/>\n\t\t<meta property=\"article:published_time\" content=\"2020-11-10T22:28:14+00:00\" \/>\n\t\t<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-11-10T22:28:14+00:00\" \/>\n\t\t<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n\t\t<meta name=\"twitter:title\" content=\"SAN FRANCISCO Y EL LOBO DE GUBBIO - Espiral\" \/>\n\t\t<meta name=\"twitter:description\" content=\"RELATO En el tiempo en que San Francisco moraba en la ciudad de Gubbio, apareci\u00f3 en la comarca un grand\u00edsimo lobo, terrible y feroz, que no s\u00f3lo devoraba los animales, sino tambi\u00e9n a los hombres; hasta el punto de que ten\u00eda aterrorizados a todos los habitantes, porque muchas veces se acercaba a la ciudad. Todos\" \/>\n\t\t<meta name=\"twitter:image\" content=\"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Asis.jpg\" \/>\n\t\t<script type=\"application\/ld+json\" class=\"aioseo-schema\">\n\t\t\t{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"BlogPosting\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/2020\\\/11\\\/10\\\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\\\/#blogposting\",\"name\":\"SAN FRANCISCO Y EL LOBO DE GUBBIO - Espiral\",\"headline\":\"SAN FRANCISCO Y EL LOBO DE GUBBIO\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/author\\\/espiralclaradeasis\\\/#author\"},\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/#organization\"},\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/11\\\/Asis.jpg\",\"width\":960,\"height\":1280},\"datePublished\":\"2020-11-10T19:28:14-03:00\",\"dateModified\":\"2020-11-10T19:28:14-03:00\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/2020\\\/11\\\/10\\\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\\\/#webpage\"},\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/2020\\\/11\\\/10\\\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\\\/#webpage\"},\"articleSection\":\"Relatos\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/2020\\\/11\\\/10\\\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\\\/#breadcrumblist\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral#listItem\",\"position\":1,\"name\":\"Hogar\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\",\"nextItem\":{\"@type\":\"ListItem\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/category\\\/relatos\\\/#listItem\",\"name\":\"Relatos\"}},{\"@type\":\"ListItem\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/category\\\/relatos\\\/#listItem\",\"position\":2,\"name\":\"Relatos\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/category\\\/relatos\\\/\",\"nextItem\":{\"@type\":\"ListItem\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/2020\\\/11\\\/10\\\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\\\/#listItem\",\"name\":\"SAN FRANCISCO Y EL LOBO DE GUBBIO\"},\"previousItem\":{\"@type\":\"ListItem\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral#listItem\",\"name\":\"Hogar\"}},{\"@type\":\"ListItem\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/2020\\\/11\\\/10\\\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\\\/#listItem\",\"position\":3,\"name\":\"SAN FRANCISCO Y EL LOBO DE GUBBIO\",\"previousItem\":{\"@type\":\"ListItem\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/category\\\/relatos\\\/#listItem\",\"name\":\"Relatos\"}}]},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/#organization\",\"name\":\"Clara de Asis\",\"description\":\"Escuela Waldorf Clara de As\\u00eds\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/\",\"telephone\":\"+541157494284\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/author\\\/espiralclaradeasis\\\/#author\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/author\\\/espiralclaradeasis\\\/\",\"name\":\"Espiral\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/2020\\\/11\\\/10\\\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\\\/#authorImage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/a0e1f46635ad2dc976613c99e81f9a3dc600fcbd7d63226543722f9fe1af18f2?s=96&d=mm&r=g\",\"width\":96,\"height\":96,\"caption\":\"Espiral\"}},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/2020\\\/11\\\/10\\\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\\\/#webpage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/2020\\\/11\\\/10\\\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\\\/\",\"name\":\"SAN FRANCISCO Y EL LOBO DE GUBBIO - Espiral\",\"description\":\"RELATO En el tiempo en que San Francisco moraba en la ciudad de Gubbio, apareci\\u00f3 en la comarca un grand\\u00edsimo lobo, terrible y feroz, que no s\\u00f3lo devoraba los animales, sino tambi\\u00e9n a los hombres; hasta el punto de que ten\\u00eda aterrorizados a todos los habitantes, porque muchas veces se acercaba a la ciudad. Todos\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/#website\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/2020\\\/11\\\/10\\\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\\\/#breadcrumblist\"},\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/author\\\/espiralclaradeasis\\\/#author\"},\"creator\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/author\\\/espiralclaradeasis\\\/#author\"},\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/11\\\/Asis.jpg\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/2020\\\/11\\\/10\\\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\\\/#mainImage\",\"width\":960,\"height\":1280},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/2020\\\/11\\\/10\\\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\\\/#mainImage\"},\"datePublished\":\"2020-11-10T19:28:14-03:00\",\"dateModified\":\"2020-11-10T19:28:14-03:00\"},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/\",\"name\":\"Espiral\",\"description\":\"Escuela Waldorf Clara de As\\u00eds\",\"inLanguage\":\"es-ES\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.claradeasis.com.ar\\\/espiral\\\/#organization\"}}]}\n\t\t<\/script>\n\t\t<!-- All in One SEO -->\n\n","aioseo_head_json":{"title":"SAN FRANCISCO Y EL LOBO DE GUBBIO - Espiral","description":"RELATO En el tiempo en que San Francisco moraba en la ciudad de Gubbio, apareci\u00f3 en la comarca un grand\u00edsimo lobo, terrible y feroz, que no s\u00f3lo devoraba los animales, sino tambi\u00e9n a los hombres; hasta el punto de que ten\u00eda aterrorizados a todos los habitantes, porque muchas veces se acercaba a la ciudad. Todos","canonical_url":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2020\/11\/10\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\/","robots":"noindex, nofollow, max-image-preview:large","keywords":"","webmasterTools":{"miscellaneous":""},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"BlogPosting","@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2020\/11\/10\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\/#blogposting","name":"SAN FRANCISCO Y EL LOBO DE GUBBIO - Espiral","headline":"SAN FRANCISCO Y EL LOBO DE GUBBIO","author":{"@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/author\/espiralclaradeasis\/#author"},"publisher":{"@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/#organization"},"image":{"@type":"ImageObject","url":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Asis.jpg","width":960,"height":1280},"datePublished":"2020-11-10T19:28:14-03:00","dateModified":"2020-11-10T19:28:14-03:00","inLanguage":"es-ES","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2020\/11\/10\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\/#webpage"},"isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2020\/11\/10\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\/#webpage"},"articleSection":"Relatos"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2020\/11\/10\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\/#breadcrumblist","itemListElement":[{"@type":"ListItem","@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral#listItem","position":1,"name":"Hogar","item":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral","nextItem":{"@type":"ListItem","@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/category\/relatos\/#listItem","name":"Relatos"}},{"@type":"ListItem","@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/category\/relatos\/#listItem","position":2,"name":"Relatos","item":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/category\/relatos\/","nextItem":{"@type":"ListItem","@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2020\/11\/10\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\/#listItem","name":"SAN FRANCISCO Y EL LOBO DE GUBBIO"},"previousItem":{"@type":"ListItem","@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral#listItem","name":"Hogar"}},{"@type":"ListItem","@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2020\/11\/10\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\/#listItem","position":3,"name":"SAN FRANCISCO Y EL LOBO DE GUBBIO","previousItem":{"@type":"ListItem","@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/category\/relatos\/#listItem","name":"Relatos"}}]},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/#organization","name":"Clara de Asis","description":"Escuela Waldorf Clara de As\u00eds","url":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/","telephone":"+541157494284"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/author\/espiralclaradeasis\/#author","url":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/author\/espiralclaradeasis\/","name":"Espiral","image":{"@type":"ImageObject","@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2020\/11\/10\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\/#authorImage","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/a0e1f46635ad2dc976613c99e81f9a3dc600fcbd7d63226543722f9fe1af18f2?s=96&d=mm&r=g","width":96,"height":96,"caption":"Espiral"}},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2020\/11\/10\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\/#webpage","url":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2020\/11\/10\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\/","name":"SAN FRANCISCO Y EL LOBO DE GUBBIO - Espiral","description":"RELATO En el tiempo en que San Francisco moraba en la ciudad de Gubbio, apareci\u00f3 en la comarca un grand\u00edsimo lobo, terrible y feroz, que no s\u00f3lo devoraba los animales, sino tambi\u00e9n a los hombres; hasta el punto de que ten\u00eda aterrorizados a todos los habitantes, porque muchas veces se acercaba a la ciudad. Todos","inLanguage":"es-ES","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/#website"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2020\/11\/10\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\/#breadcrumblist"},"author":{"@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/author\/espiralclaradeasis\/#author"},"creator":{"@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/author\/espiralclaradeasis\/#author"},"image":{"@type":"ImageObject","url":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Asis.jpg","@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2020\/11\/10\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\/#mainImage","width":960,"height":1280},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2020\/11\/10\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\/#mainImage"},"datePublished":"2020-11-10T19:28:14-03:00","dateModified":"2020-11-10T19:28:14-03:00"},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/#website","url":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/","name":"Espiral","description":"Escuela Waldorf Clara de As\u00eds","inLanguage":"es-ES","publisher":{"@id":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/#organization"}}]},"og:locale":"es_ES","og:site_name":"Espiral - Escuela Waldorf Clara de As\u00eds","og:type":"article","og:title":"SAN FRANCISCO Y EL LOBO DE GUBBIO - Espiral","og:description":"RELATO En el tiempo en que San Francisco moraba en la ciudad de Gubbio, apareci\u00f3 en la comarca un grand\u00edsimo lobo, terrible y feroz, que no s\u00f3lo devoraba los animales, sino tambi\u00e9n a los hombres; hasta el punto de que ten\u00eda aterrorizados a todos los habitantes, porque muchas veces se acercaba a la ciudad. Todos","og:url":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2020\/11\/10\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\/","og:image":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Asis.jpg","og:image:secure_url":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Asis.jpg","og:image:width":960,"og:image:height":1280,"article:published_time":"2020-11-10T22:28:14+00:00","article:modified_time":"2020-11-10T22:28:14+00:00","twitter:card":"summary_large_image","twitter:title":"SAN FRANCISCO Y EL LOBO DE GUBBIO - Espiral","twitter:description":"RELATO En el tiempo en que San Francisco moraba en la ciudad de Gubbio, apareci\u00f3 en la comarca un grand\u00edsimo lobo, terrible y feroz, que no s\u00f3lo devoraba los animales, sino tambi\u00e9n a los hombres; hasta el punto de que ten\u00eda aterrorizados a todos los habitantes, porque muchas veces se acercaba a la ciudad. Todos","twitter:image":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Asis.jpg"},"aioseo_meta_data":{"post_id":"2209","title":null,"description":null,"keywords":null,"keyphrases":null,"primary_term":null,"canonical_url":null,"og_title":null,"og_description":null,"og_object_type":"default","og_image_type":"default","og_image_url":null,"og_image_width":null,"og_image_height":null,"og_image_custom_url":null,"og_image_custom_fields":null,"og_video":null,"og_custom_url":null,"og_article_section":null,"og_article_tags":null,"twitter_use_og":false,"twitter_card":"default","twitter_image_type":"default","twitter_image_url":null,"twitter_image_custom_url":null,"twitter_image_custom_fields":null,"twitter_title":null,"twitter_description":null,"schema":{"blockGraphs":[],"customGraphs":[],"default":{"data":{"Article":[],"Course":[],"Dataset":[],"FAQPage":[],"Movie":[],"Person":[],"Product":[],"ProductReview":[],"Car":[],"Recipe":[],"Service":[],"SoftwareApplication":[],"WebPage":[]},"graphName":"","isEnabled":true},"graphs":[]},"schema_type":"default","schema_type_options":null,"pillar_content":false,"robots_default":true,"robots_noindex":false,"robots_noarchive":false,"robots_nosnippet":false,"robots_nofollow":false,"robots_noimageindex":false,"robots_noodp":false,"robots_notranslate":false,"robots_max_snippet":null,"robots_max_videopreview":null,"robots_max_imagepreview":"large","priority":null,"frequency":null,"local_seo":null,"breadcrumb_settings":null,"limit_modified_date":false,"ai":null,"created":"2024-03-14 22:09:52","updated":"2025-06-05 06:36:14","seo_analyzer_scan_date":null},"aioseo_breadcrumb":"<div class=\"aioseo-breadcrumbs\"><span class=\"aioseo-breadcrumb\">\n\t\t\t<a href=\"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\" title=\"Hogar\">Hogar<\/a>\n\t\t<\/span><span class=\"aioseo-breadcrumb-separator\">&raquo;<\/span><span class=\"aioseo-breadcrumb\">\n\t\t\t<a href=\"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/category\/relatos\/\" title=\"Relatos\">Relatos<\/a>\n\t\t<\/span><span class=\"aioseo-breadcrumb-separator\">&raquo;<\/span><span class=\"aioseo-breadcrumb\">\n\t\t\tSAN FRANCISCO Y EL LOBO DE GUBBIO\n\t\t<\/span><\/div>","aioseo_breadcrumb_json":[{"label":"Hogar","link":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral"},{"label":"Relatos","link":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/category\/relatos\/"},{"label":"SAN FRANCISCO Y EL LOBO DE GUBBIO","link":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2020\/11\/10\/san-francisco-y-el-lobo-de-gubbio\/"}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2209","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2209"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2209\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2212,"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2209\/revisions\/2212"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2211"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2209"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2209"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2209"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}