{"id":2081,"date":"2020-10-19T19:16:55","date_gmt":"2020-10-19T22:16:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/?p=2081"},"modified":"2020-10-19T19:16:55","modified_gmt":"2020-10-19T22:16:55","slug":"el-nuevo-paradigma-educar-para-sanar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/2020\/10\/19\/el-nuevo-paradigma-educar-para-sanar\/","title":{"rendered":"El nuevo paradigma: educar para sanar"},"content":{"rendered":"<p><b>El nuevo paradigma: educar para sanar<\/b><\/p>\n<p><b>Dr. Jos\u00e9 Soto Luque (m\u00e9dico pediatra, dedicado a la medicina Antropos\u00f3fica)<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>La educaci\u00f3n que enferma<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El sistema educacional imperante a lo largo de su historia sin duda que ha tenido \u00e9xitos, pero ha ido quedando progresivamente en deuda con la infancia, al no planificar una educaci\u00f3n de acuerdo a lo que es el ni\u00f1o y lo que realmente se necesita en esta etapa de la vida. Cada d\u00eda vemos con mucha preocupaci\u00f3n c\u00f3mo se pone el acento casi exclusivamente en la entrega de contenidos, conceptos y en el logro de habilidades. Se entregan de manera unilateral conceptos, generando una sobrecarga acad\u00e9mica, una intelectualizaci\u00f3n precoz y estr\u00e9s emocional cr\u00f3nico, a trav\u00e9s de instaurar un aprendizaje en edades muy tempranas del desarrollo (lecto escritura y procesos de abstracci\u00f3n, antes de los 6-7 a\u00f1os), como de fomentar la competencia y el \u201c\u00e9xito\u201d, pretendiendo formar seres humanos aptos laboralmente. En el camino no se ve la esencia de qui\u00e9n es y que necesita realmente el ni\u00f1o, como tampoco los problemas que todo esto provoca en su salud.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desde la neurobiolog\u00eda de las emociones sabemos que el ser humano est\u00e1 delicadamente dise\u00f1ado para recibir los efectos del amor, la belleza y todo lo que alimenta el alma. Es el amor el que modela y modula el cerebro infantil y muchas funciones psicoinmunoendocrinas. Estamos hechos para la armon\u00eda y la felicidad, como dice Claudio Naranjo. Llama la atenci\u00f3n que la educaci\u00f3n sea tan solemne y aburrida, a veces hasta agresiva, con respecto a la alegr\u00eda espont\u00e1nea de la infancia. Es curioso que no existan postulados en educaci\u00f3n para educar para la alegr\u00eda o la felicidad, estados fundamentales para tener buena salud. Este debiera ser el punto de partida de cualquier tipo de educaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por otra parte, el ni\u00f1o est\u00e1 unido a los sentidos y por ello hay que poner atenci\u00f3n a lo que lo rodea, ya que es la naturaleza y las bellas artes, finalmente las verdaderas fuentes nutricias de la vida an\u00edmica, del sentirnos vivos y en definitiva, del desarrollo neurol\u00f3gico, lo que hacen a trav\u00e9s de estimular sanamente nuestros sentidos. Una estimulaci\u00f3n excesiva y no natural de \u00e9stos, como exponer tempranamente a las pantallas (televisi\u00f3n, computador o videojuego), y\/o una educaci\u00f3n que priorice solo la entrega de contenidos intelectuales, generar\u00e1 precozmente un pensar abstracto-lineal, separando al infante, de su propia naturaleza, da\u00f1ando esta conexi\u00f3n delicada y necesaria con sus sentidos y con este pensar vivo, un pensar que le permite, sin prejuicios, estar de lleno en cada experiencia sensorial que nos regala la vida. La sobreestimulaci\u00f3n sensorial o intelectual, en etapas tempranas de la vida, dificulta la posibilidad de experimentar emociones positivas frente a experiencia simples y cotidianas. La estimulaci\u00f3n sensorial inadecuada o artificial, provoca una intensa ansiedad, y desencadena una b\u00fasqueda a veces compulsiva, de fuentes artificiales de goce que logren reactivar el sistema neuronal de gratificaci\u00f3n (base de las adicciones). Una exposici\u00f3n prematura al pensamiento abstracto generar\u00e1 intelectualizaci\u00f3n precoz, lo que abre las puertas al estr\u00e9s cr\u00f3nico, la ansiedad, y una serie de enfermedades tanto f\u00edsicas como emocionales, siendo la m\u00e1s conocida el D\u00e9ficit atencional, que no es otra cosa, sino producto de una educaci\u00f3n que no se centra realmente en la infancia y desconoce las verdaderas necesidades tanto del neurodesarrollo como del alma infantil.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>Educaci\u00f3n y salud<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta realidad nos obliga a entender que todo nuestro quehacer con respecto a la infancia es de profunda trascendencia y es determinante para el desarrollo de la persona que hoy es cada ni\u00f1o con el cual tenemos alguna relaci\u00f3n y por supuesto que con nuestro mundo presente y futuro. La visi\u00f3n Antropos\u00f3fica, entiende que la infancia es responsabilidad de todos y que es fundamental que educaci\u00f3n y salud vayan de la mano en el acompa\u00f1amiento de esta etapa tan crucial, en el destino de un ser humano. La Antroposof\u00eda nos dice que el ni\u00f1o que viene a este mundo, va desarrollando su vida, de acuerdo a etapas de siete a\u00f1os cada una, llamadas septenios, llegando a la madurez f\u00edsica del adulto al cumplir tres de estas etapas, o sea a los 21 a\u00f1os aproximadamente. Los septenios son etapas secuenciales con hitos claramente definidos en que el ser humano va desplegando y madurando en lo que llamamos crecimiento, la estrecha relaci\u00f3n entre alma y cuerpo. Existe una forma espec\u00edfica en que todo individuo va creciendo, conquistando su cuerpo, desarroll\u00e1ndose y adquiriendo las competencias y habilidades necesarias, para ir tras la epopeya que significa convertirse en un adulto, de ser llamado ser humano y de poder moverse en la \u201cfrecuencia\u201d de la humanidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La medicina y la educaci\u00f3n antropos\u00f3fica (educaci\u00f3n Waldorf), en conjunto, se preocupan de acompa\u00f1ar la infancia de la manera m\u00e1s armoniosa y amorosa posible, respetando a\u00a0este leg\u00edtimo otro\u00a0que es el ni\u00f1o, que dista mucho de ser un adulto peque\u00f1o o una potencial mano de obra calificada. Ellas intentan rescatar lo sagrado y m\u00e1gico de la infancia, y, a trav\u00e9s de una cuidadosa observaci\u00f3n, han construido un cuerpo de conocimientos que permiten garantizar una educaci\u00f3n a escala infantil. As\u00ed, al pensar en la educaci\u00f3n, ambas disciplinas nos dicen que debemos respetar los ritmos f\u00edsicos, emocionales y biol\u00f3gicos, para que a trav\u00e9s de la entrega de experiencias sensoriales y amorosas, y de contenidos adecuados, tambi\u00e9n vayamos generando salud. Es necesario entender en qu\u00e9 etapa y qu\u00e9 necesidades fisiol\u00f3gicas y an\u00edmicas tiene el ni\u00f1o, a la hora de dise\u00f1ar un plan de estudios, y para ello, se observa lo que ocurre en cada septenio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sabemos que desde el neurodesarrollo, gran parte de la madurez neurol\u00f3gica y de los sentidos se alcanzan despu\u00e9s del primer septenio y el pleno desarrollo de los ritmos biol\u00f3gicos se logra alrededor de los 15 a\u00f1os. Tambi\u00e9n los hitos fundamentales del alma infantil como son el desarrollo del pensar, del sentir y la voluntad (capacidad de ser y hacer), maduran en los tres primero septenios. Todo ello ocurre de manera secuencial, en que una etapa trae la otra, y es por eso, que no se debe pretender adelantar una etapa, ya que si el ni\u00f1o no est\u00e1 preparado, traer\u00e1 un desequilibrio y eventualmente problemas que complicar\u00e1n su desarrollo. De ah\u00ed que sean tan importantes todas estas consideraciones, ya que una educaci\u00f3n arm\u00f3nica generar\u00e1 salud, en cambio una educaci\u00f3n que no respete los ritmos f\u00edsicos y emocionales y entienda lo que ocurre en cada septenio, generar\u00e1 tarde o temprano enfermedad, como lo estamos viendo en la educaci\u00f3n actual.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 necesita un ni\u00f1o, en estos tres primeros septenios?<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>En el primer septenio:<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Necesita un hogar que vaya generando apego seguro y las cualidades de nido (calor f\u00edsico y emocional, cobijo y protecci\u00f3n). Tambi\u00e9n una alimentaci\u00f3n basada, ojal\u00e1 en el pecho materno, y despu\u00e9s en alimentos naturales, no industriales. El mundo afectivo y el neurodesarrollo, evolucionar\u00e1n en relaci\u00f3n con los sentidos y el despliegue natural del movimiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El primer a\u00f1o conquistar\u00e1 el caminar, el segundo el habla, y el tercero, al decirse a s\u00ed mismo \u201c Yo\u201d, indicar\u00e1 que est\u00e1 comenzando el complejo proceso de pensar y de tener memoria autobiogr\u00e1fica. Con el juego y la imitaci\u00f3n, ir\u00e1 madurando e integrando su corporalidad, su mundo interno y externo. A trav\u00e9s del asombro ir\u00e1 preparando el esp\u00edritu, para rozar el misterio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>En el segundo septenio:<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El ni\u00f1o ya ser\u00e1 maestro del movimiento y del juego, prueba de ello es que ya podr\u00e1 estar quieto a voluntad, como tambi\u00e9n jugar juegos con reglas. Podr\u00e1 lograr estados de calma interior, tan necesarios para la autoreflexi\u00f3n. El gran desaf\u00edo de este septenio es el desarrollo del sentimiento. Para ello necesitar\u00e1 un pensar vivo, lejos de sobrecarga de conceptos y abstracciones que coarten y limiten la vivencia de la realidad, y de una sana vinculaci\u00f3n con los sentidos, rode\u00e1ndose de est\u00edmulos externos verdaderos, todo lo que aporta la naturaleza, como la vida cotidiana a escala humana, evitando las sobrecargas de la gran ciudad, el uso precoz de las pantallas (TV, computador, y el aparentemente inocente celular).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p><b>En el tercer septenio:<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ocurre el despertar de la raz\u00f3n. Ahora s\u00ed que es posible el despliegue del pensamiento abstracto, de la l\u00f3gica, de la matem\u00e1tica m\u00e1s compleja, de la literatura y la historia, y a trav\u00e9s de ella, comienza a conocer e identificarse con los grandes ideales. Tambi\u00e9n es tiempo de ir ejercitando su individualidad. Sin duda que habr\u00e1 que preparalo para cumplir las tareas que la realidad cotidiana nos exige, pero tambi\u00e9n para que despliegue sus ideales de amor y de libertad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fuente: revista Mundo nuevo<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El nuevo paradigma: educar para sanar Dr. Jos\u00e9 Soto Luque (m\u00e9dico pediatra, dedicado a la medicina Antropos\u00f3fica) &nbsp; La educaci\u00f3n que enferma El sistema educacional imperante a lo largo de su historia sin duda que ha tenido \u00e9xitos, pero ha ido quedando progresivamente en deuda con la infancia, al no planificar una educaci\u00f3n de acuerdo &hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2082,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-2081","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-pedagogico","latest_post"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2081","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2081"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2081\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2083,"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2081\/revisions\/2083"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2082"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2081"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2081"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.claradeasis.com.ar\/espiral\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2081"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}